Qüotidianament ens enfrontem als tuits, les frases curtes i les lectures en diagonal. El Centre Cultural Sagrada Família, atent a donar una oportunitat als nostres microescriptors, convoca paral·lelament al concurs gran, la 2a edició del Concurs de Microrelats On line, el Microconcurs, amb l’objectiu que puguin mostrar les seves habilitats literàries totes les persones (en aquest cas homes i dones) que vulguin expressar una idea amb poques paraules. Amb brevetat, si la qualitat és bona arribes al cel, en canvi si és dolenta…no et fas tan mal.  Si us agrada la idea… molt properament podreu consultar les bases de participació.

L’edició d’enguany es celebrarà de l’1 de desembre de 2017 al 31 de gener de 2018.

Per participar en aquest Concurs caldrà emplenar totes les dades del formulari que es troba a la mateixa pàgina. 

PARTICIPANTS 1a edició Microconcurs 2016-2017

Títol: Fregar l’escala

Ella vivia a sobre meu, al 4-C. Mai no fregava l’escala quan era el seu torn i un dia m’hi vaig encarar:
—Aquesta setmana et toca a tu. Potser on vivies abans teníeu una senyora de fer feines que se n’ocupava, però aquí ens organitzem i ho fem entre totes.
Em va mirar amb ràbia.
—Ja l’hi diré al Joan, que tot això de la neteja ho porta ell.
Uns mesos més tard, va marxar. Crec que se’n va tornar a viure amb els pares.
El Joan es va quedar molt trist. Per això, encara no li he dit que, ara que ella ja no hi és, li toca a ell fregar l’escala.

Pseudònim: Violeta Herráez


Títol: Plou

Ella vivia a sobre meu, al 4-C. I això em bastava per convertir-me en súbdit. Però diré més: també treballàvem a la mateixa empresa. Amb tot, mai no m’havia vist de pols ni dirigit la paraula. Al cap i a la fi, qui era jo sinó un trist subaltern, un home de certa edat i tristos suèters tronats. Grisos com la meva ànima.
Però l’ànima s’il•lumina sempre que me la trobo.
I l’atzar, generós, m’obsequia sovint amb topades.
Però no conformat amb això, cada matí l’espio metre espera l’autobús. Des de la finestra, prenent el cafè, em delecto observant aquella espècie d’actriu de Hollywood .
Avui plou a bots i a barrals. Vaga del transport i de taxi.
Entraré a buscar el cotxe al pàrquing. Una veu xopa i melosa em dirà:
-Crec que treballem en la mateixa empresa.

Pseudònim: Marylin


Títol: Misterio resuelto

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C, siempre iba cargada con su vieja mochila y un ordenador de última generación. Un gorro de lana calado hasta las cejas hiciese frio o calor cubría su cabello sin dejar adivinar su color. En el ascensor siempre callada, con la mirada baja, tan tímida que llegaba a agobiar.
Intrigado empecé a seguirla, al principio unos metros, cada día iba un poco más lejos hasta que la vi entrar en un importante banco. Esperaba que saliera, no lo hacía. Me senté en la cafetería de enfrente, junto a la ventana sin perder de vista la puerta. El banco cerró y ella no había salido.
Al día siguiente acudí al banco nada más abrir, el guarda de seguridad le abrió la puerta con reconocimiento, ella entró directamente al despacho de dirección.

Pseudònim: Estella


Títol: Mudanza

Ella vivía en el piso de arriba, el 4ºC. Era guapa e inteligente. Y ese invierno hizo mucho frío.
Decidimos compartir cama y gastos de calefacción. Ahora vive en el piso de abajo, el 3ºC.

Pseudònim: blants


Títol: Oportunidad

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C. Subía contento suponiéndolo fácil. Su madre vivía justo debajo y contaba que la vieja se acostaba temprano tras los somníferos. Había cogido las llaves aprovechando que estaba fuera.
Entró, comprobó que la vieja dormía y fue a buscar la Biblia de piel con esquinas de oro y hojas recortadas formando un nicho repleto de billetes. Perfecto.
Sonó el timbre. Miró por la mirilla. Era el cura Don Fabián. No permitiría que la vieja despertara. Asió fuertemente el libro y abrió. Don Fabián comenzó a decir “Pero… ¿Qué…?”
Dos esquinas de oro se le clavaron en la frente. Rodó escaleras abajo.
Cerró por dentro.
Se sobresaltó. Una anciana le miraba con ojos interrogantes y dopados.
Pero… ¿Qué…?
Respondió con las otras dos esquinas.
Salió tranquilo: su madre tendría que buscar trabajo.

Pseudònim: Clara


Títol: Interferències

Ella vivia a sobre meu, al 4t C. Exercia de pitonissa.. No l’havia vista mai. Jo era nova en aquell edifici. Feia tres mesos que m’havia separat, m’havia comprat aquell pis petit i clàssic i havia invertit tots els meus diners en deixar-lo acollidor, diàfan, gens convencional.
Necessitava alguna orientació del meu futur incert . Vaig demanar visita. Em va agafar la ma, i mirant seriosament les línies del palmell em va dir que trobaria el que buscava aviat, però que canviés el llit d’habitació perquè ella tenia la sala de visites just a sobre i els meus somnis nocturns interferien seriosament en les seves prediccions. Darrerament, quan mirava els palmells de la ma dels clients només veia amants, aventures i viatges, i és clar, no tota la clientela necessitava aquesta resposta

Pseudònim: Casiopea


Títol: Vidas cruzadas

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C. La pareja del 1-A estaba a punto de tener un bebé, que iba a cuidar Mercedes, del 3-B. Su cuñada Reme, del 3-A no estaba de acuerdo, la abuela estaba delicada, vivía en el 1-C y había que estar pendiente.
El escape de agua del 3-C había provocado disputas entre los García y los Sánchez del 2-C. Los vecinos del 2-A tomaron partido y acabaron con problemas. Gracias a la mediación de Juan, el abogado del 4-A se recuperó la calma.
Cuando en el 1-B se instaló Rosa, la peluquera, Marga del 4-B fue de las primeras clientas, mientras que la viuda del 2-B se quejaba del ruido de los secadores. Para la inauguración oficial de la peluquería hubo una gran fiesta y asistió Ella, que se lo pasó fantásticamente bien.

Pseudònim: Penny Lane


Títol: Mañanas de sábado

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C. Los sábados por la mañana, después de tender la ropa, se ponía a cantar y a tocar el ukelele en el balcón como Audrey Hepburn en “Desayuno con Diamantes”. No era muy guapa, pero tenía una voz preciosa que le hacía emocionar. Sin darse cuenta, empezó a desear y a esperar que llegaran los sábados solo para oírla cantar. Por la canción que escogía, o por un leve cambio en su timbre de voz, llegó incluso a reconocer cual era su estado de ánimo.
Pero de repente, un sábado la voz desaparició para siempre. La vecina del 4-C se había mudado a otro piso, sin tan siquiera, darle la oportunidad de decir – a sus noventa y dos años- “gracias, por haberle devuelto la capacidad de soñar”.

Pseudònim: Simone Taro


Títol: Das ist aber schade!

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C. Todas las mañanas, a eso del mediodía, se sentaba delante de la ventana y miraba algo que solo ella veía. Tenía los ojos más verdes que he visto jamás y el porte de un ser indomable. Mi corazón explotó de júbilo. Ich hatte meine große Liebe gefunden. Hasta que un día, la rama desde la que la espiaba crujió, volvió a crujir y acabó rompiéndose. Es posible que el ruido atrajese su atención. Solo sé que, un segundo antes de caerme, nuestras miradas se cruzaron, y yo me estremecí. No he vuelto a verla pero, por absurdo que parezca, un pájaro cojo como yo sigue locamente enamorado de una gatita soñadora como ella.

Pseudònim: Der grüne Hut


Títol: Mi curiosa vecina

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C. Cada mañana nos cruzábamos en la escalera. Como siempre, me saludaba con un ligero movimiento de cabeza hacia arriba y con una amplia sonrisa. Era una mujer muy atractiva, de unos sesenta años. Su forma de vestir, un tanto extravagante, y el moño, que recogía su larga melena negra, le daban un aspecto, a mi parecer, elegante y a la vez misterioso.
Una noche, desde la ventana del baño, vi como, vestida de negro y delante del espejo, se soltaba el pelo, se colocaba una verruga en la nariz y se pegaba un par de pelos negros en la barbilla. Después se puso un enorme sombrero, se montó en una escoba y salió volando por el balcón.
Nunca más he vuelto a saber de ella.

Pseudònim: Jam


Títol: LAS CEBOLLAS

Ella vivía en el piso de arriba, el 4º C siempre lloraba y lloraba.
Dejó de partir cebollas para la ensalada, los sofritos y las
tortillas el día en que, él sin mirarla le dijo: ¡deja ya de llorar!.
Las desterró de su casa.
Sus ojos se secaron y la tristeza hasta entonces pasajera,
buscó guarida en su alma y creyó que tal vez podría
estar ahí para siempre.
Se equivocaba.
Un día abrió la puerta de su casa, salió apresurada del portal . Yo la ví.
Se dejó acariciar por el sol y… compro cebollas – todas las que
pudo- y comenzó a cocinar.
Lloró durante días , pero se sitió viva.

Pseudònim: C. BASQUES


Títol: Los zuecos

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C. La conocía por sus pisadas, perezosas por la mañana, enérgicas a mediodía y, definitivamente, gallardas de noche. Gallardas fueron cuando los bomberos llamaron a su puerta. O cuando entró en casa, después de que la junta de vecinos la responsabilizara de la fuga de gas y de los gastos derivados. Se fue sin despedirse. Dime qué zapato calzas y te diré de qué pie cojeas, dijo mi madre al mudarse al piso que tanto anhelaba y que, por fin, había quedado vacío. Desde entonces, en casa siempre llevo puestos los zuecos, para recordarla y para que el vecino de abajo siga mis pasos y me libere, de una vez por todas, de las pisadas de elefante, uniformes y chillonas, que retumban día y noche en mis oídos.

Pseudònim: Lápiz de labios


Títol: La Lola

Ella vivia a sobre meu, al 4-C i entre les dues teníem la millor col·lecció de nines retallables del barri, però la nostra preferida era la Lola. El nom li venia perquè les nostres mares tot el dia cantaven cançons de la Lola Flores. I miri que en som de catalans! Recordo com si fos avui el dia que ella em va dir que canviaven de pis i que per tant ens havíem de repartir les nines. Allò, cregui’m, fou un mal tanto.
Ai! disculpi, sóc l’Anna del 3-C. Com que he vist que hi havia veïns nous he pensat: -Anna, fes-los una visita i presenta’t. Ara ja saben on sóc, em tenen per a tot allò que necessitin. Bé doncs, no els destorbo més. Bon dia tinguin.

Pseudònim: Pampalluga


Títol: ¡Por algo será!

Ella vivía en el piso de arriba, el 4ºC. No era casualidad. Estaba ahí por mí. ¿Qué otra razón pudo impulsarla para abandonar su precioso chalet adosado en primera línea de mar y trasladarse a un edificio antiguo? Apenas un apartamento. Cada día encontraba una excusa original y diferente para cruzar mi umbral y extender su mirada de rayos X por ese desorden controlado en que me gusta moverme.
Podía sentir su alivio cerrando la puerta a horas imprudentes cuando yo llegaba con alguna acompañante, aún anónima para ella.
Me invitaba a comer los domingos. Y cuando amablemente esgrimía alguna excusa, me bajaba, aún humeante,parte de ese maravilloso manjar que me había perdido.
-Si quieres vivir solo, por algo será, me repetía
-Porque ya tengo cuarenta años ¡Mamá!

Pseudònim: María Sánchez


Títol: Roba estesa

Ella vivia a sobre meu, al 4-C, i des d’aquell juliol, aquell pis seria el nostre refugi de l’amor.

―Hola. Saps on puc estendre la roba? ―va dir-me, assenyalant el cistell d’on sobresortia un tanga entre unes malles negres i roba d’esport―. Sóc la Petra. Quina meravella de terrat. Mai havia contemplat la ciutat des d’aquesta perspectiva.

Jo havia pujat al terrat per esbargir la ment després de moltes hores traduint. Les teulades del barri sempre m’embadalien. Navegava en els meus pensaments quan aquella veu em va fer tornar al present. Morena d’ulls verds amb una cua que li deixava caure una grenya per la cara. Era preciosa.

Vaig apropar-m’hi i vaig fer-li EL petó que sempre havia guardat per a ella.

– Hola. Jo sóc la Berta, i aquest és el primer cop que m’enamoro d’una noia.

Pseudònim: Rufus Anderson


Títol: Mi ma ma me mi ma

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C. Formaba parte de mi vida, junto con mis padres, hermano y abuelos. Entonces los vecinos eran “de toda la vida” y algunos como familia. Cuando se quedó viuda pasaba tardes interminables en mi casa: cosiendo, haciendo punto, charlando, oyendo la radio, jugando con Gabriel y conmigo…, éramos como los nietos que tenía muy lejos. Su único hijo había emigrado a Alemania y mantenía el contacto por carta. Pero Isabel era analfabeta y necesitaba a mi padre de amanuense.
Cuando empecé a ir a la escuela tuve un objetivo: lo que yo aprendía se lo enseñaba a Isabel. Fue mi primera alumna, la más aplicada, la más difícil. Llegó a escribir un sobre con el destinatario y el remite, ¡qué ilusión le hizo!. Falleció muy viejecita, durmiendo. Mi “otra” abuelita, Isabel.

Pseudònim: ALOE


Títol: La evidencia

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C, justo encima del mío. Esa vecina tan pizpireta y dicharachera me explicó, con su habitual desparpajo aunque con los ojos anegados en lágrimas, el motivo de su desgracia. Como de costumbre, el sábado a mediodía habían ido a un centro comercial. Poco después con el carrito abarrotado se acercaron a su coche con intención de meter la compra. Al abrir la puerta del maletero, de pronto, en la bandeja posterior, apareció el envoltorio reluciente de un preservativo. Según sus palabras, hubo un instante de mutua perplejidad y confusión. Sin embargo, empezaron los reproches y se produjo una acalorada discusión. Explicaciones escabrosas y, finalmente, la confesión detallada de infidelidad por parte de su marido. Aquella bronca monumental, condujo a una crisis conyugal de infortunado desenlace.
Consecuencia: otro matrimonio roto.

Pseudònim: David


Títol: Tacones de aguja

Ella vivía en el piso de arriba,4ºC. Cada mañana el repiqueteo de sus tacones de aguja taladraban mi sien hasta despertarme. Podía acompañarla en todos sus movimientos nerviosos por la casa (réplica de la mía). Nunca la había visto. No conocía su cara, ni tenía referencia alguna de su persona. Así, mi imaginación voló sin freno. La cubrí con los vestidos más bellos y la adorné con las joyas más brillantes. Cuando no pude más subí los pocos escalones que separan nuestras vidas y toqué el timbre. Ante mí apareció una mujer, guapa sí, pero en bata y zapatillas. Hoy era su día de fiesta. Me preguntó qué quería y no supe responder. Me lancé escaleras abajo mientras mis sueños quedaban echos trizas al igual que mis tobillos.

Pseudònim: María Sánchez


Títol: Torna

Ella vivia a sobre meu, al 4-C. Em vaig acostumar a què em vingués a demanar sucre, o sal, o un ou, i a què em deixes a casa mig api, d’aquell tan gros i fragant que havia comprat o una melmelada casolana. Em vaig acostumar a què es convides a fer un té a casa meva, i se’l fes ella mateixa. Em feia companyia, ara la trobo a faltar. Ha desaparegut d’un dia per l’altre, sense dir adéu. M’inquieta com el somriure sorneguer que fa el meu home quan li dic que em preocupa que li pugui haver passat res. Mai no va suportar que ens féssim amigues.

Pseudònim: Neula


Títol: SU SUEÑO

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C —mejor dicho: malvivía—. Eran escasas horas las que pasaba en él; un tiempo insuficiente que intentaba dedicar al descanso entre un trabajo y otro, sin poder lograrlo. Lamentos de una anciana madre clamando recuerdos que se le evaporaban como la impertinente tos de su padre, secuela de la nicotina. Bramidos de rancio alcohol que refluían de boca de su hermano. Aire irrespirable, denso, cargado de sentimiento de responsabilidad. Todo eso se hacía patente al posar la cabeza en la almohada, haciendo que el insomnio pintase medias lunas grises bajo sus bellos ojos.
—Pasa, pequeña, pasa y duerme—le susurré.
En mi mundo habilité para ella un lecho silente de nube blanca y aroma de rosas. Y con mis brazos por dosel, dediqué mis días a velar su sueño.

Pseudònim: Juana Sancristóbal


Títol: SU SUELO ES MI CIELO

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C; su suelo era mi techo y su canto mi cielo. En las mañanas, sus canciones me hacían despertar lleno de energía y, en las noches, sus tibias baladas me entregaban al vital sueño reparador.
Un día, una voz masculina de timbre robusto irrumpió en el escenario y comenzó a tararear los coros a mi vecina. Con el tiempo, la nueva voz fue adueñándose del auditorio, ahogando, cada vez más, el canto de mi sirena, hasta llegar a convertirlo en un murmullo casi imperceptible.
Fue, entonces, cuando me mudé de piso.

Pseudònim: Juana Sancristóbal


Títol: La veïna

Ella vivia a sobre meu, al 4-C era una dona esvelta, educada, refinada que sempre somreia. Cada matí ens creuàvem, ho feia a consciència per atrevir-me a admirar-la i compartir una rialla. Tan a prop i tant lluny i mai no vaig gosar ni a cafè convidar-la.. Només un pis ens separava, hauria pogut demanar-li un xic de sal o un all. Malauradament mai ni un mitjó va caure a l’estenedor del celobert… Hauria estat fantàstic pujar al seu pis i preguntar:
– És teu?
La timidesa no em permetia trobar una raó per iniciar una normal comunicació. Em conformava quan la veia i somreia.
Divendres no vaig dormir ni descansar. Nerviós i inquiet em vaig llevar pel soroll que em despertà.
– Què passava al pis de dalt?
Dilluns em vaig assabentar; ella havia marxat.

Pseudònim: PasionConTinta


Títol: Ella

Ella vivia a sobre meu, al 4-C i un dia va parar l’ascensor entre dos pisos, em va mirar fixament i sense més preàmbul, em va parlar. Tinc una pregunta, va dir, què som quan els records s’ esmunyeixen lliscant entre el nostres dits incapaços d’apressar-los, de retenir-los. Què som quan el nostre esguard passa lliscant a la vora de la persona estimada sense veure-la. Què som quan mirem però no veiem la fesomia dels nostres fills?. Què som quan veiem la nostre imatge al mirall i no ens reconeixem? És la memòria la nostre ànima? Si no recordem, estem llavors morts en vida?.
Jo encara no havia reaccionat quan va engegar de nou l’ascensor. Va parar al tercer. Vaig baixar sense haver dit ni paraula. Ella, la noia del 4 C, ara viu al meu record.

Pseudònim: Géminis


Títol: Mujeres piratas

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C. Se levantaba pronto todos los días para ver salir el sol, y volvía tarde a casa para no sentirse demasiado sola. Olía a té ceylan con esencia de bergamota. Su cuerpo pedía a gritos que otro cuerpo la acariciara. Y a su alma le faltaba un buen pedazo, perdido en aguas profundas de un océano pacífico.

Pseudònim: Pilar Piedra


Títol: Records

Ella vivia a sobre meu, al 4-C però em costa recordar-la.
Els records son endebades volàtils i d’altres pesants. Hi ha records que es colen entre els dits i se’ns escapen de les mans i com no, de la ment i s’escampen i s’esborren com la tinta sota una forta pluja. Hi ha records en canvi , tant pesants i onerosos que ens deixen els peus amarrats a la terra que trepitgen i ens invaliden per seguir el nostre camí com caldria, son la càrrega a suportar pel que hem fet sense voler fer-ho, o pel que voldríem haver fet i no hem tingut el valor de fer. Mai, mai, sabré que hauria passat si hagués parlat amb la noi del 4-C.

Pseudònim: Dubtosa


Títol: la retroexcavadora

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-C…
Nos habíamos organizado ya 24 veces de lo que iva de año. La retro excavadora había tirado ya media fachada, y nosotros continuábamos acampados delante de la casa. Ese monstruo que estaba ante nosotros amenazante, con su enorme pala, cada día avanzaba mas.
Algunos nos habían abandonado. Todo era muy duro, había que resistir, era una promesa.
Todo comenzó cuando apareció su cuerpo en medio del portal.

Pseudònim: marina solonski

 


Títol: C

Ella vivia a sobre meu, al 4-C. Ell, també.
Ella, d’ulls plorosos i cansats, vivia a la C de Culpa i Confusió. Ell, d’ulls enfurismats i encesos, era la C de Culpable.
Ella, de somriure invisible i apagat, vivia a la C de Crits i Cabrejos. Ell, de somriure escarnidor i burleta, era la C de Cafre.
Ella, de mans tremoloses i porugues, vivia a la C de Crítiques i Calumnies. Ell, de mans dures i agressives, era la C de Controlador.
Ella, de pell morada i violada, vivia a la C de Cops i Contusions. Ell, de pell intocada i no violentada, era la C de Criminal.
Ella, de cos afeblit i sagnant, vivia a la C de Cabronades i Crueltats. Ell, de cos cepat i enfortit, era la C de Colpejador.
Ella, sobrevivia; Ell, matava. Al 4-C

Pseudònim: lavidaenblau


Títol: DESENLLAÇ

Ella vivia a sobre meu, al 4-C, elles, perquè eren dues , la Maria que voltava els 90 i la Linda inseparable i fidel.

Cada dia baixaven a les 11 i prenien una estona el solet.

Pujaven esbufegant i en el meu replà la Linda bordava, jo deixava de cosir i obria la porta per iniciar el nostre ritual: fer-la petar prenent un te i recitant les queixes de la falta d’ascensor.

La Maria tan dolça em recordava la mare i la Linda una sota-carro deliciosa.

El dia que la Maria no va baixar, van pujar uns sanitaris uniformats a buscar-la. La Linda va sortir darrera es va parar al 3-C i es va quedar quieta, asseguda, callada i trista a la meva estoreta, i jo li vaig obrir la porta de la seva nova llar.

Molly Malone

Pseudònim: Molly Malone


Títol: La nostra escala

Ella vivia a sobre meu, al 4-C d’aquell edifici alt i atrotinat. Els amics quan venien a veure’m sempre es queixaven de les condicions en què es trobava l’escala; bruta i fosca, era impossible no ensopegar en algun tram on els graons eren de mides ben diferents.
Però ella vivia a sobre meu, i jo amb això ja en tenia prou. No acostumava a sortir gaire de casa, la Carole, i a mi m’agradava arribar de treballar i sentir de fons les melodies que taral·lejava. Per l’aire de la cançó ja sabia si aquell havia estat un bon dia per a ella o no. Mai l’havia pogut veure de manera nítida, mai ens havíem pogut saludar com a dues veïnes normals i això, precisament, era potser el que me la feia tan especial: exòtica de procedència i enigmàtica de presència.

Pseudònim: Shamrock


Títol: Júlia

Ella vivía en el piso de arriba, 4-C, “vivía”, hasta que se descubrió que jamás fue así, pues nunca existió ¡Menuda sorpresa! En aquél piso jamás habitó Julia, la mujer “exótica” de la que tanto hablaba mi abuelo y parte del vecindario. Recordada por su forma de vestir, siempre tan extravagante, perfumada y sonriente.
Supuestamente la primera vez que fue vista en ese piso fue en el año 1935 junto con su amante pintor Ramón Llop. Recordada siempre ella por una antigua canción que él mismo escribió: “Júlia, ets blava, ets el meu dol, lluna i brillantor, no em deixis mai, no en aquesta foscor, no, que tinc por!”
Esta noticia llegó a los medios de comunicación, “Júlia la musa, la dona sense cos”. Todos nos quedamos boquiabiertos, no podía ser, pero sí, allí jamás nadie habitó…ni siquiera el pintor.

Pseudònim: ladymarymoonblues


Títol: El fin de un adiós

Ella vivía en el piso de arriba, 4-C tenía una pensión muy baja, más nunca pedía nada a sus vecinos, sin saber su situación aceptaban sus ayudas hasta que un día descubrieron que no cocinaba por no gastar, entonces los vecinos se reunieron para ver que podían hacer para agradecerle todo lo que hizo por ellos, preguntándole que le haría más feliz en esta vida y su respuesta fue ver a su hija, ella se perdió en un parque siendo niña siendo imposible localizarla sin más datos, decidieron convencer a una mujer que tenía un parecido a la foto que guardaba, llegado el momento y debido al estado de la señora la presentaron como ella había soñado, la miró la beso y sonrió Siendo su último acto de bondad que dio en su vida…….

Pseudònim: Sueños y realidades


Títol: Relaciones efímeras

Ella vivía en el piso de arriba, el 4-c. Nunca la vi. Nunca llegué a oír su voz. En la soledad de mi piso la imaginaba colocándose las medias con un pie apoyado en su cama o tomando un café mientras leía un libro recostado en su butaca. Llegué a obsesionarme, no podía dejar de imaginar historias sobre ella.
Mis amigos venían a verme para intentar que saliese a la calle. Pero, un día se cansaron y a mí ni me importó.
Ya nunca estaba solo, no necesitaba a nadie más y había llegado a odiar a aquella gente que pretendía separarme de ella.
Un día, dejé de oír sus pasos, ya no podía escuchar la cafetera escupiendo su café. Un día, dejé de oírla y nunca más supe nada de ella. Dejó de existir, tal como vino se marchó.

Pseudònim: Tritzia


Títol: La veïna

Ella vivia en el pis a sobre meu, al 4-C, riallera, escandalosa i coqueta era incapaç de sortir de casa sense talons i perfum. Un perfum dolç que em marejava i se m’impregnava a la roba si agafàvem juntes l’ascensor. Em tractava de vostè, de senyora, amb respecte i amb certa condescendència i jo fantasiejava que acabaríem fent-nos amigues. Xerraríem de tot i de res i compartiríem l’afició per la cuina i, potser, fins i tot algun dijous m’invitaria a menjar l’arròs que feia ella. Un arròs deliciós amb brou de peix i la ceba ben cuita. L’olor de sofregit arribava al meu replà i em recordava a quan jo encara cuinava, a quan encara hi veia.

Pseudònim: Sra. Conxita


Títol: Mosaic

Ella vivia a sobre meu, al 4t C i no sabia que, lapidada entre les rajoles de mosaic modernista que cada dia trepitjava, jo escoltava tots els seus moviments i les converses amb el que havia estat fins feia tan poc el meu marit i ara era el seu. Com a mi, l’havia conegut fent classes obertes de tai-txi en la Ciutadella i, com a mi, ja començava a escridassar-la. Ella vivia sobre meu, al 4t C, com jo havia viscut sobre les altres dones que ara ja només eren els cadàvers que m’envoltaven sota les rajoles florides, de colors, del magnífic pis modernista del carrer Mallorca. Aviat ens reuniríem.

Pseudònim: Ciutadella


Títol: Orquidea

Ella vivia a sobre meu, al 4-C. Orquidea era un animal nocturn. Mentre que de dia al seu pis regnava un silenci total, quan es feia fosc deixava caure el seu collar pel terra i les perles corrien passadís avall. Així una nit darrera altra, jo sentia aquella pluja sòlida com si caigués a sobre de la meva pell. Tres mesos després, aquell dia fatídic, jo esperava impacient la nostra repetida i excitant cerimònia. Eren les cinc de la matinada sense cap soroll quan, ja desesperat, al pujar al seu replà vaig veure les capses: Moquetas Lasarte, caminar en silencio.

Pseudònim: Perlita de Huelva

 

 

 

 


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